Historia de la Iglesia de Peralta

Culminación del proyecto

Se Hunde la Anterior y se Proyecta una Nueva

La primitiva iglesia en honor al Señor Juan Evangelista estuvo emplazada en lo que hoy se denomina placeta de San Juan. En lo alto de nuestra villa, se encuentra en ruinas y por ellas puede comprobarse que era una fábrica gótico-renacentista del siglo XVI que según noticias documentales fue terminada en 1592 y que tenía una gran nave con capillas laterales.

Campanar de la antigua Iglesia vista desde el puente

En el año 1806 (debido a un fallo en la cimentación de los muros) se declaró en ruina el edificio y los fieles acudían a la iglesia de San Miguel los días laborables y al Convento de Capuchinos los días festivos.
El interés de Peralta era el tener una nueva iglesia parroquial. Se redactaron diversos proyectos para su construcción, pero ninguno obtuvo el resultado apetecido, bien debido a la guerra de la Independencia o a otras causas. El anciano Obispo de Pamplona Sr. D. Joaquín Xavier Uriz, condolido por la falta de un templo digno en Peralta, expresó sus deseos de que este asunto se solucionara. Fue entonces cuando el Ayuntamiento y la Junta de Veintena deliberaron sobre la conveniencia de reconstruir la vieja iglesia o de hacer una nueva. Después de varias discusiones (y de lo caro que resultaba la restauración de la vieja) acordaron la construcción de la nueva Iglesia parroquial.
Se encargó el proyecto al arquitecto don Manuel Ángel Chávarri, vecino de Vitoria el cual aconsejó que la nueva iglesia se levantara en lo que entonces era la plaza del Ayuntamiento y, en concreto, donde se encontraba la posada. Para la construcción de la misma tomaron parte de la cuesta y de la plaza. El 6 de Octubre de 1826 se comenzaron a desarmar los retablos, el órgano y demás enseres y se procedió a demoler la iglesia que permanecía cerrada desde el año 1806. Tan sólo se salvó (¡menos mal!) la torre que desde el siglo XVIII sigue oteando el horizonte y la vida de Peralta.

Construcción e Inauguración del Templo Nuevo

El 7 de julio de 1827 se colocó con toda solemnidad la primera piedra marcada con seis cruces (Esta piedra se puede contemplar hoy en día justo en la esquina que da a la Plaza de la Verdura). Los trabajos de levantamiento del Templo se llevaron a un ritmo muy acelerado. El ábside se revistió con el policromado retablo de la iglesia vieja, el cual data del siglo XVIII y es obra del escultor aragonés D. José Ventura Rodriguez.
La nueva iglesia costó 409.925'14 reales fuertes. La inauguración solemne se hizo el 15 de octubre de 1833. Los vecinos engalanaron sus balcones, ventanas y calles. Vistiendo los mejores trajes asistieron a los actos organizados que fueron presididos por el Sr. Vicario en representación del Sr. Obispo. A las 8 de la mañana se salió desde San Miguel y se cantó la Misa Mayor en la nueva iglesia y a las 3, de nuevo en procesión, se trasladó con toda solemnidad el Santísimo. Lo más importante habría de llegar al día siguiente. El 16 de octubre, y ahora desde la iglesia de Capuchinos, en medio de un repique de campanas y cohetes se organizó una procesión con las imágenes de la Virgen de Nieva, San Juan Evangelista y todas las cofradías. La Virgen de Nieva y el Santo Cristo fueron llevados por los novicios capuchinos. Al llegar a la iglesia de San Miguel los sacerdotes entraron a recoger las reliquias de San Blas y de otros santos encaminándose hacia la nueva iglesia. Don Juan José Orduña, párroco, fue el encargado de celebrar la Eucaristía. A continuación se cantó un TE DEUM. Cientos de forasteros se unieron a la fiesta de la inauguración de la nueva iglesia. Los peralteses no quedando satisfechos con dichas celebraciones pidieron a Roma que la nueva iglesia fuese agregada a la Catedral de Roma. La anterior también había sido agregada definitivamente en el año 1792. En el año 1842 se concedió dicho privilegio con una duración de 25 años: "todo el que visitare la iglesia de San Juan Evangelista de Peralta alcanzará las mismas indulgencias y gracias que si visitara la misma Iglesia Lateranense romana siempre y cuando estuvieran arrepentidos, confesados y comulgados."

Una Iglesia que de Nuevo se Hunde

Poco habría de durar la alegría y el dulce sabor de aquellas celebraciones. Muy pocos años después, en 1861, la iglesia recientemente estrenada comenzaba a desplomarse en su parte delantera. Se decreta su "cierre urgente" y se desmonta toda la parte superior del pórtico principal añadiendo además entre las columnas dos muros que sostuvieran el frontispicio que se venía abajo. Ya entonces el Arquitecto que dirigía las obras señalaba: "todo esto ocurre como una clara falta de construcción en sus cimientos."

Restauración y Mejora

Después de permanecer tres meses cerrada con motivo de las obras de restauración y mejora, el 23 de diciembre de 1997, la iglesia Parroquial de Peralta se abrió al culto.
En total se invirtieron 18 millones de pesetas que fueron aportadas por los vecinos, empresas y establecimientos de la villa.
Los trabajos consistieron en pintado general de muros, techos y cornisas, barnizado del parqué; restauración del retablo mayor de Juan Evangelista; la reapertura de una puerta de acceso desde la Plaza de los Fueros; reforma de la iluminación general; recolocación en altar de la pila Bautismal; arreglo de la Capilla del Santo Cristo de la Cruz a Cuestas; restauración de la cúpula; reposición de confesionarios; instalación de vidrieras en muro y coro con imágenes de la Virgen de Nieva, San Blas, etc.
Más adelante se restauraron varios retablos situados en los laterales de la iglesia como el de San Blas. Esta imagen pudo ser admirada en procesión, por primera vez en muchos años, el día de San Blas.
Gracias al avance de la técnica y generosidad del pueblo de Peralta podemos decir con cierta seguridad que finaliza una de las pesadillas que a aquellos y a los que hoy vivimos nos ha mantenido en vilo: el fallo de los cimientos.

Culminación del Proyecto

Hay algo que desconocíamos la mayoría; en el proyecto inicial de la nueva parroquia existían dos preciosas torres de estilo madrileño que iban izadas a un lado y otro, respectivamente, de la entrada principal. No sabemos a ciencia cierta si llegaron a construirse o si simplemente se iniciaron pero no se llegaron a culminar. A partir de ese año han sido frecuentes (por no decir constantes) las obras para mantener en pie la parroquia. Desde el instante de su construcción todas las generaciones que han pasado por Peralta han visto, una y otra vez, como los andamios han sido algo familiar y consustancial al interior y exterior de la misma.
Siempre se hizo lo que se pudo y se creyó conveniente. Tampoco los medios ni los avances daban para más.
A partir de la cimentación en el año 1998 el Consejo de Pastoral se planteó la posibilidad de concluir el proyecto con la construcción de las dos torres que completarían y realzarían la fachada principal.
La construcción de estas torres de 22 metros de altura se desarrolló entre los meses de Abril y Agosto de 2002.

Detalle Torre (26/7/03)

Por fín el Sábado 17 de Agosto de 2002 se celebraron los actos de inauguración de las dos torres de la Parroquia dedicadas a la Patrona de Peralta, la Virgen de Nieva, y al Santo Cristo de la Cruz a Cuestas.
Los actos organizados incluyeron la participación de los Auroros, el Coro Parroquial, la Comparsa de Gigantes y Gaiteros, la Banda de la Escuela de Música y el grupo de joteros de Peralta.
La Eucaristía fue presidida por el Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, Don Fernando Sebastián.

Vista de las nuevas torres y el campanar (4/8/03)



















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Última actualización: 22 Marzo 2009.